El espacio aéreo de nuestro planeta que encierra más misterios. Desapariciones jamás resueltas y personas que nunca volverán. El Triángulo de las Bermudas sigue guardando en sus entrañas la explicación a los casos más enigmáticos de desapariciones de aeronaves en sus cielos. Aviones y personas que un día se fueron para siempre sin motivo…

El increíble caso que vivió en sus cielos el piloto Bruce Gernon a bordo de su pequeño avión de recreo y que, además, sobrevivió a la experiencia. Sucedió el 4 de diciembre de 1970. Él sobrevivió, pero otros muchos, desafortunadamente, desaparecieron sin ninguna explicación razonable un día, en un momento, para siempre. Sus restos jamás fueron localizados, las aeronaves jamás aparecieron y la explicación razonable de estos casos permanece todavía hoy en día sin desvelarse, precisamente por una razón, porque nadie ha conseguido darle una lógica a estas desapariciones insólitas en vuelo.

Como bien sabéis, el famoso triángulo que comprende está área del planeta está situado entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y Florida. Una zona delimitada triangularmente por esos 3 puntos geográficos. La zona se convirtió en mundialmente conocida cuando en diciembre del año 1945 desaparecieron, sin dejar rastro, 5 aviones militares norteamericanos. Ese escuadrón, más conocido como el Vuelo 19, desapareció para siempre sin dejar una sola pista. Con una tripulación de 14 hombres en total, repartidos en 5 aviones del tipo Avenger(bombarderos navales), este escuadrón entero de aeronaves desapareció inexplicablemente en las costas del sur de Florida. El último mensaje por radio que se emitió desde uno de los aviones en vuelo antes de su desaparición, que además se hizo público posteriormente en prensa, fue la famosa frase “Estamos entrando en aguas bravas; nada parece normal…”. Con esa frase emitida por radio, nació la trágica leyenda del Triángulo de las Bermudas. No fue además el final de la historia, puesto que la misión de búsqueda y rescate que se envió para tratar de localizar a estos 14 pilotos y a sus aviones, terminó también de forma trágica y misteriosa.

Un hidroavión, tipo Martin Mariner, bombardero de la Armada norteamericana, que partió a la búsqueda con 13 tripulantes a bordo, desapareció para siempre mientras realizaba estas tareas tratando de localizar a los compañeros perdidos. Desapareció, además, a los 20 minutos de iniciar el vuelo, ya sobre el océano. Nadie, absolutamente nadie, fue localizado jamás. Sin duda alguna, cierto tipo de fuerza paranormal que no alcanzamos todavía a comprender ni a entender, actúa en esta región del planeta sin que nadie pueda hacer nada. Un agujero de gusano, una puerta espacio-temporal, abducciones, OVNIS, el magnetismo de la Tierra, conspiraciones, etc… miles de hipótesis se han llegado a plantear por los expertos sin que ninguna todavía haya podido ser demostrada como la verdadera razón de estas inexplicables desapariciones en vuelo.

La enigmática leyenda del Triángulo de las Bermudas cobraba vida de esta manera. Y el famoso Vuelo 19 sólo sería el principio de esta historia. El 30 de octubre del año 1945, avión Súper Constellation de la Marina de los EE.UU desapareció para siempre con 42 personas a bordo, al Norte del Triángulo. Jamás apareció ni un sólo rastro del avión o de sus pasajeros y tripulantes. El Triángulo comenzaba a cobrarse víctimas, sin ningún tipo de explicación lógica. Los informes meteorológicos no señalaban advertencias climatológicas adversas y la tripulación jamás declaró al control aéreo ningún tipo de llamada de urgencia ni emergencia o ninguna situación anómala a bordo.

En el año 1947, un avión militar de EE.UU, modelo Douglas C-54 Skymaster, desapareció sin dejar rastro a 180 km de las Islas Bermudas. No se volvió a saber nunca más absolutamente nada de sus tripulantes ni del avión.

Sencillamente se esfumó, quién sabe si para toda la eternidad. También hubo un caso muy sonado que le sucedió a un avión Avro Tudor IV el 29 de enero del año 1948. Este avión, un cuatrimotor usado para el transporte público de pasajeros y bautizado con el nombre de “Star Tiger”, desapareció en el Triángulo de las Bermudas a 600 km al Nordeste de las Islas Bermudas. A bordo viajaban 31 pasajeros más la tripulación de vuelo compuesta por 3 tripulantes. La misteriosa fama sin ninguna explicación del Triángulo se seguía cobrando vidas sin cesar mientras se tragaba aviones sin ningún tipo de explicación racional en cada caso.

El 28 de diciembre de 1948, y no hablamos de ninguna broma del Día de los Santos Inocentes aunque la fecha coincida, desapareció para siempre un avión modelo DC-3, privado, que realizaba un vuelo comercial. A bordo había 32 pasajeros más su tripulación de vuelo. El avión desapareció sin dejar rastro sobre un punto no determinado situado, se calcula, entre San Juan de Puerto Rico y Miami(EE.UU). De esta manera, otro caso más de desaparición sin motivo se sumaba a la creciente lista de desapariciones aéreas en el Triángulo de las Bermudas. Y si bien he relatado antes la desaparición del “Star Tiger”, el Tudor IV desaparecido en 1948, pues habría que añadirle a esta trágica lista, el caso de su gemelo. Era otro avión también modelo Tudor IV, y desapareció el 17 de enero de 1949. Estaba bautizado como el “Star Ariel”(gemelo del “Star Tiger”). Este avión desapareció sin motivo y sin emitir ni una sola llamada de emergencia, a 600 km de las Islas Bermudas, entre las Bermudas y Jamaica. Jamás apareció en el mar  ni un solo resto flotando, ni un solo cuerpo, ni una sola pista que seguir para entender el desafortunado destino de sus ocupantes.

Las desapariciones eran continuas pero era imposible para los aviones evitar aquella zona y su sobrevuelo, ya que multitud de rutas aéreas atraviesan su espacio aéreo y sería económicamente inviable el rodearlo. Un avión modelo Douglas C-74 Globemaster se sumó a la lista de desafortunados aviones desaparecidos para siempre en marzo de 1950. Era un avión cuatrimotor comercial estadounidense que cubría una ruta rumbo a Irlanda. Desapareció en los límites geográficos del Triángulo de las Bermudas, antes de abandonar la región. Jamás se supo sobre su destino y lo que le ocurrió pero nunca fue hallado. 2 años más tarde, el 2 de febrero de 1952 se le sumó, si hablamos de trágico destino, otro avión. Era un avión de transporte modelo Avro 685 British York que realizaba un vuelo rumbo a Jamaica. Desapareció sin dejar rastro con 33 pasajeros a bordo más su tripulación, al Norte del Triángulo de las Bermudas. Jamás se supo de ellos.

El 9 de noviembre de 1956, saltaba a la prensa otro caso de misteriosa desaparición aérea. Se trataba de un Hidroavión  modelo Martin P5M Marlin. Era un avión anfibio que realizaba labores de patrullaje para la Marina de los EE.UU. Desapareció sin dejar ni una sola pista con 10 tripulantes a bordo, en una zona muy cercana a las Islas Bermudas. La lista de aviones desaparecidos sin dejar huella crecía de forma alarmante. Los casos se multiplicaban y las explicaciones no llegaban. Sencillamente, dejaban de estar. El 11 de enero del año 1957, desapareció un avión carguero modelo Chase YC-122 con 4 personas a bordo. Su misteriosa desaparición sucedió entre Palm Beach y la Gran Bahama.

El 8 de enero de 1962 también desapareció un avión KB-50 tanquero(para repostajes en vuelo) de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. Desapareció mientras intentaba atravesar el Triángulo de las Bermudas con una ruta desde Langley Field(Virginia, EE.UU) hasta las Islas Azores. Nunca consiguió atravesar el espacio aéreo del  famoso Triángulo. Las fortalezas volantes de todo tipo no se salvaban del mismo destino pues el 28 de agosto de 1963 desaparecieron a la vez 2 aviones Stratotanker KC-135 en vuelo. Eran 2 aviones totalmente nuevos, cuatrimotores, pertenecientes a las Fuerzas Aéreas norteamericanas. Realizaban una misión secreta en vuelo desde la base aérea de Homestead en Florida hacia otra base secreta estadounidense situada en el Atlántico, con fines de reabastecimiento. Ambos aviones jamás llegaron, desapareciendo a unos 480 km al Sur-Oeste de las Islas Bermudas. Tampoco consiguieron atravesar el Triángulo.

El 22 de septiembre de 1963, desapareció un avión C-132 Cargomaster que volaba también rumbo a las Islas Azores. Jamás dieron señales de vida ni pistas sobre lo sucedido. Sencillamente era el enésimo avión que se esfumaba en el aire sin dejar rastro. Y lo mismo le sucedió a un avión modelo C-119 Flyng Boxcar que desapareció el 5 de junio del año 1965; se trataba de un avión comercial con 10 pasajeros a bordo al que le llegó su fatídica hora al Sur-Oeste de las Islas Bahamas. En es punto, en vuelo desapareció para siempre. Las desapariciones continuaron durante décadas. Desde aviones de recreo, aviones de transporte público, cazas de combate, aviones de transporte militar o aviones de carga, la lista crecía sin cesar. Las últimas desapariciones sin ningún tipo de lógica están fechadas sobre 2004, 2005 y el año 2006. Bahamas y Florida han sido sobre todo los lugares que más concentran las últimas desapariciones sin ningún tipo de explicación.

 

 

Anuncios