Mucho antes de que los europeos desembarcaran en estas costas, la zona de subducción de Cascadia ya aterrorizaba a los habitantes del noroeste del Pacífico. Esta región ha sufrido 6 terremotos de magnitud 9,0 o más en los últimos 100 años. ¿Pero qué ocurriría si un megaterremoto sacudiera la región Noroeste del Pacífico ahora?

Si bien es posible que la falla de Cascadia se rompiese en secciones, el megaterremoto sacudiría 5 áreas densamente pobladas prácticamente a la vez: Vancouver, Victoria, Seattle, Portland y Sacramento. Estamos hablando de la catástrofe natural más mortífera de la historia, el llamado “Big One”. Un terremoto de 9,0 daría como resultado de 4 a 6 minutos de vibración de la Tierra, durante los cuales los edificios sin refuerzo de acero se colapsarían. Las carreteras y puentes más resistentes a todo lo largo de la costa sufrirían graves daños, mientras que otras construcciones se derrumbarían.

Sería imposible acceder a las escarpadas cordilleras y a las vías navegables interiores a lo largo de la costa occidental, aislando ciudades costeras, junto con ciertas comunidades que dependen de puentes y ferris. Aunque esto no sería lo peor de todo, habría apagones generalizados dejando a millones de personas sin comunicaciones durante meses. El servicio de agua potable sería rápidamente interrumpido, habría escasez de combustible por los daños a tuberías subterráneas, afectando al transporte básico. Líneas eléctricas caídas, tuberías de gas natural rotas e incendios durante los grandes terremotos. En resumen, el caos total.

Los científicos llevan tiempo advirtiendo sobre los peligros del Big One, pero ahora el escenario apocalíptico está más cerca que nunca. Expertos creen que los 4 grandes terremotos ocurridos en los últimos días son una clara señal de que el “The Big One” está en camino.

A LAS PUERTAS DE UNA CATÁSTROFE SIN PRECEDENTES

Dos terremotos, uno de 6.2 y otro de 7 en la escala de Richter, han sacudido el sur de Japón entre ayer y hoy seguidos por una serie de réplicas violentas, obligando a miles de personas a huir de sus hogares por miedo a que los temblores dañaran los edificios y carreteras. Unos 16.000 hogares permanecen sin electricidad y 38.000 no tienen gas debido a los daños causados por el terremoto; si bien, las autoridades no decidieron activar la alerta de tsunami, la población estaba aterrorizada con la idea de que hubiera un nuevo desastre nuclear.

Mientras tanto, el 14 de abril hubo otro gran terremoto de 6.9 al noroeste de Birmania. Los temblores se sintieron en la India, Bangladesh y Nepal. Según los informes, muchos habitantes entraron en pánico, aunque hasta el momento no ha habido ni víctimas mortales ni daños materiales. En total son 7 los grandes terremotos que han sacudido el sur de Asia este año, y parece ser que el aumento de la actividad sísmica está elevando los temores de que haya otro terremoto en Nepal, como en el que murieron más de 8.000 personas en 2015.

El sismólogo Roger Bilham de la Universidad de Colorado dijo al Daily Express que más de la mitad de la India era propensa a sufrir un gran terremoto que podría causar graves daños.

“Las condiciones actuales podrían dar lugar a al menos 4 inminentes terremotos superiores a 8.0”, explicó Bilham. “Y si se retrasan, la tensión acumulada durante siglos provocará terremotos megacatastróficos”.

PREDICCIONES CUMPLIDAS

Y, por si fuera poco, el conocido profeta Nostradamus de los Países Bajos Frank Hoogerbeets asegura que un terremoto aún mayor sacudirá el sur de Asia. Hoogerbeets predijo los 4 terremotos que han ocurrido esta semana usando alineamientos planetarios para predecir la actividad sísmica. Y aunque la comunidad científica no se toma en serio este tipo de predicciones, la realidad es que este “Nuevo Nostradamus” advirtió con antelación la serie de terremotos en Asia y el Pacífico.

“El 4 y 12 de abril, Frank Hoogerbeets advirtió que la actividad sísmica aumentaría a partir del 13 de abril, cuando la Luna se alinease con Marte y Saturno”, publicó el Daily Express. “Esto es exactamente lo que está sucediendo. Además, ayer emitió una advertencia sobre la placa del mar de Filipinas, incluido Japón”.

Hoogerbeets ha ido más allá, al advertir que entre el 21 y el 23 de abril habrá otro terremoto de mayor magnitud al sur de Asia. Pero el “profeta” no es el único en advertir sobre las catástrofes que están sacudiendo nuestro planeta. El pasado mes de marzo el cosmobiólogo británico Peter Stockinger aseguró que las estrellas se estaban alineando de tal manera que ocurriría un gran evento en la Tierra a partir del 9 de marzo. Stockinger dijo que podría tener relación con algún tipo de catástrofe climática y que la serie de eclipses llamada Saros 130, que comenzó en el año 1096 y que continuará hasta 2394, traerá consigo muerte y destrucción. Parece ser que tanto los “profetas” como los científicos esta vez están de acuerdo en algo, en que nuestro planeta está a punto de ser testigo de una catástrofe sin precedentes.

¿ESTÁS PREPARADO?

 

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