Es un libro que contiene la realidad terrorífica de la historia oculta del mundo además de oscuros rituales con el poder de destruir toda la vida en la Tierra.

Necronomicón fue escrito en el 700 d.C. por alguien llamado Abdul Al-Hazred en Damasco.

Al-Hazred visitó las ruinas de Babilonia y los secretos subterráneos de Menfis, pasando después 10 años en completa soledad dentro de un desierto ubicado al sur de Arabia y conocido actualmente como el Dahna o “Desierto Escarlata”.

Al-Hazred escribió, bajo el nombre de “Kitah Al-Hazif” el libro que actualmente es conocido como el Necronomicón.

Al-Hazred no era muy deboto de la fe islámica, que adoraba a unas entidades desconocidas que él llamaba “Yog-Sothoth” y “Cthulhu” y que afirmaba haber conocido a la mítica ciudad de Ilrem o Ciudad de los Pilares.

Ciudad en la que decía haber hallado en sus ruinas los arcanos indicios de una raza inteligente anterior a la Humanidad.

Mucho después de su muerte, en el año 950 y como consecuencia de su circulación secreta entre ciertos grupos filosóficos, Theodorus Philetas lo tradujo al griego bajo el conocido título de “Necronomicón”.

Fue entonces, que debido a la influencia del libro ocasionada por su traducción, horribles y misteriosos hechos obligaron al patriarca Michael a ordenar quemar todos los especímenes que se encontrasen de la temible obra.

Otra de las versiones más conocidas es el llamado Necronomicón de Simón.

El Necronomicón, en todas sus versiones es considerado por los expertos como uno de los libros más peligrosos de la humanidad.

Las ideas horribles y las verdades oscuras que este libro, de una manera terriblemente convincente, da a sus lectores a menudo han llevado a la locura y la muerte.

Además de las antiguas verdades y profecías premonitorias, el libro también contiene hechizos y encantamientos que en manos equivocadas pueden crear un daño impensable.

 

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