Hace 65 millones de años, un impacto de asteroide en la Península de Yucatán acabó con una gran parte de las especies dominantes de la Tierra; aniquilando en su totalidad a los pterosaurios, mosasaurios y dinosaurios, así como a infinidad de otras especies animales.

Sin embargo, en las selvas y desiertos más recónditos del planeta aún se habla de monstruos que entran en la descripción de múltiples especies de dinosaurios; que merodean sin ser descubiertos por la ciencia moderna y  cuya evidencia son decenas de relatos transmitidos mediante tradiciones orales de pueblos nativos del África, Australia y América del Sur. Historias de grandes lagartos devoradores de hombres, “murciélagos gigantes” y titanes que viven en ríos y lagos no son desconocidas; pues todo el mundo ha oído hablar por lo menos del monstruo del Lago Ness en Escocia.

BURRUNJOR:

Los aborígenes australianos hablan de una extraña y terrorífica bestia que habita el interior de los grandes desiertos de Australia; en particular Arnherm Land, al norte. Se le llama el Burrunjor. Se dice que es un lagarto bípedo de entre 8 y 10 m de alto, y de brazos extremadamente cortos.

En 1984, se hallaron enormes huellas de 3 dedos en Narooma, Nueva Gales del Sur. Las huellas medían poco más de 75 cm de largo.

En los años 50, varios ganaderos australianos reportaron una enorme criatura que devoraba a su ganado; y los aborígenes narran historias de que es una criatura reptiliana y bípeda que caza canguros; por lo cual la teoría del Megalania siendo el verdadero Burrunjor fue descartada.

EL DEMONIO DE LA MONTAÑA LONE PINE

El Demonio es una criatura carnívora voladora del folklore norteamericano. Algunos creen que pueda ser una versión de la costa oeste del Demonio de Jersey.

Los primeros pobladores comenzaron a narrar historias de la existencia de la ctitura luego de que numerosos cadáveres de coyotes y gatos salvajes fueran hallados en el desierto y las montañas del sureste en el siglo xix. No se sabe bien quién inventó el nombre; pero las leyendas cuentan que se hallaron convoys de aventureros, familias y mineros que habían sido asesinados; sus rostros desfigurados y los torsos devorados hasta dejar sólo los huesos.

Los avistamientos se dieron en el área del Sur de California; y a la bestia se le describe como una gran criatura ‘peluda’, con alas de murciélago; afiladas garras y colmillos venenosos; y se cree que ataca devorando el torso y cabeza de la víctima. Y que mientras la mayoría de los animales salvajes devora la carne, el Demonio se come sólo el cartílago del rostro y el pecho; dejando el resto de la carne intacta.

Si bien los casos desaparecieron en 1928; el nuevo milenio se ha caracterizado por múltiples reportes. Los criptozoólogos de California dicen que hubo un crecimiento exponencial entre el 2003 y 2010; y las autoridades locales investigan la desaparición de un grupo de estudiantes de preparatoria locales, en el Valle de la Muerte, en marzo del 2010.

KASAY REX:

Oriundo de la región del valle del Kasai en la República Democrática del Congo; el Kasai Rex es descrito como un dinosaurio terópodo similar al Tyrannosaurus Rex, aunque la fotografía original del animal es la de un lagarto monitor.

En 1932, el dueño de una plantación llamado John Johansoon, viajaba con un sirviente a lo largo del Valle del Kasai cuando encontraron a un rinoceronte. Para evitar ser detectados y atacados por el animal, estaban a punto de ocultarse cuando una gran bestia salió de la selva y atacó al rinoceronte. Johansoon se desmayó y el sirviente huyó; pero al recuperarse, Johansoon dijo que la criatura era “roja, con franjas de color negro”, y dijo que “tenía un hocico largo y muchos dientes”, que medía aproximadamente 13 m de largo, era similar a un Tyrannosaurus y que “sus patas eran gruesas, como las de un león… hechas para correr”.

Existen dos supuestas fotografías del Kasai Rex. Una lo muestra como un animal similar a un lagarto monitor sobre un rinoceronte. Y la otra muestra un animal similar al Tyrannosaurus, devorando a un rinoceronte.

EL MONTRUO DEL LAGO BEAR:

El Monstruo del Lago Bear es un críptido del folklore local del Lago Bear, en la frontera entre Utah e Idaho. Un colonizador mormón del siglo XIX, Joseph C. Rich, narraba las historias sobre una criatura gigantesca y carnívora que habitaba en el lago. Posteriormente publicó las historias y el monstruo se volvió una atracción turística; con el último avistamiento reportado en el 2004.

Hay una leyenda en la cual Pecos Bill peleó con el monstruo por días hasta vencerlo.

MAHAMBA:

El Mahamba es un críptido que se rumora habita en el Lago Kikouala y la región pantanosa de la República Democrática del Congo. Se cree que es un gigantesco cocodrilo con un tamaño de hasta 15 m, y se especula que puede inclusive ser un descendiente de agua fresca del mosasaurus.

Los aborígenes Bobangi cuentan que este animal no es como ningún otro, y sólo lo comparan con los “Nkoli”, cocodrilos; porque es lo más cercano a la bestia. Se reporta que el Mahamba también ataca canoas y botes pesqueros.

MOKELE-MBEMBÉ:

Sin duda el críptido africano más famoso de todos, el Mokele-Mbembe(“el que detiene los ríos”) es supuestamente un habitante de los pantanos del río Likouala en la República Democrática del Congo; mientras que en la República Centroafricana se le conoce como “badigui”, diablo acuático.

La tradición oral de múltiples tribus africanas lo describe como una bestia gris parduzca, mayor al elefante; de unos 6 m de alto y 10 de largo. Tiene un cuello largo y flexible, una cola similar a la del cocodrilo y vive en los ríos. Sus huellas son similares a la del hipopótamo, y se cree que consume vegetales.

En la década de los 80, el zoólogo Roy Mackal fotografió una senda hecha en la vegetación por un animal acuático, de unos 2 m de alto y que arrastraba la cola como un cocodrilo. En 1994, Rory Nugent fotografió una extraña bestia a lo lejos, en el Lago Telé; y que se rumora es el Mokele-Mbembé.

EMELA-NTOUKA:

El Emela-Ntouka, es un críptido del tamaño de un elefante que habita el Congo y Camerún. Tiene un único cuerno y su nombre significa “asesino de elefantes”. Es extremadamente feroz y matará cualquier cosa que se le atraviesa.

El Emela-Ntouka es descrito similar a los dinosaurios ceratopsianos, un tipo de dinosaurios con cuernos como el Styracosaurus y el Triceratops; según Roy Mackal, quien investigó la región del Congo en busca del Mokele-Mbembé; y que obtuvo historias sobre el Emela-Ntouka. El criptozoólogo Loren Coleman cree que el animal es un nuevo tipo de rinoceronte acuático, en lugar de un ceratopsiano.

MBIELU-MBIELU-MBIELU:

El Mbielu-Mbielu-Mbielu es un críptido de la región Likouala en el Congo, y no existe evidencia sobre la criatura más allá de relatos en las villas de Bounila y Ebolo. Se supone es herbívoro, posee “placas como tablones saliendo de su espalda” y en general entra en las descripciones del Stegosaurus. Se cree es acuático y tiene algas verdes cubriéndole el lomo.

 

 

 

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