Para muchos, las arañas son criaturas pavorosas; seres monstruosos de 8 patas que infieren un gran terror por su fisonomía casi alienígena, grandes colmillos y el movimiento de sus patas que hace pensar vagamente en leyendas de manos amputadas que se arrastran por el suelo. De las 43,678 especies de arácnidos reconocidas oficialmente por la ciencia, sólo un puñado es mortal para el hombre, e inmediatamente hacen llegar a la mente imágenes de viudas negras o los efectos de la picadura de una reclusa marrón.

En el mundo natural, el miembro más grande de los arácnidos es la Araña Cazadora Gigante, de 30 cm de largo y apenas descubierta en el año 2001 en Laos; y sin embargo, es inofensiva y ataca sólo cuando es provocada. Pero aún así, la sola imagen de una araña de 30 cm de largo resulta ciertamente espeluznante.

Pero en las más oscuras selvas del África se habla de la existencia de arañas que hacen ver a la Cazadora o a la Araña Pajarera como hormigas.

El más conocido es la J’ba Fofi; también llamada Araña Congolesa Gigante; un arácnido similar a una tarántula pero con un titánico tamaño de entre 1.20 a 1.60 m.

Muchas de las historias cuentan que las arañas cavan un túnel bajo las raíces de los árboles y lo camuflan con una gran capa de hojas. Luego crean una red casi invisible entre su madriguera y un árbol cercano, para que cuando una criatura resbale o toque los múltiples hilos de tensión cercanos; la araña salga de entre la maleza y persiga a su víctima hasta hacerla caer en su madriguera(esta técnica de caza es usada por algunas tarántulas).

Según algunos nativos, la araña era extremadamente común pero actualmente es difícil de hallar.

George Eberhart, autor de libros de criptozoología narra un encuentro en particular terrorífico de una pareja inglesa con lo que bien podría ser la j’ba Fofi.

R.K. Lloyd y su esposa viajaban en vehículo por el Congo Belga en 1938 cuando vieron un extraño objeto de gran tamaño cruzando el camino frente a ellos. En un principio, creyeron que era un gato o un mono; pero pronto se dieron cuenta de que era una araña con patas de casi 90 cm.”

William J. Gibbons, un famoso naturalista y criptozoólogo; viajó por África en busca del Mokele-Mbembé, y encontró nativos que le narraron sus experiencias con arañas gigantes:

“En esta tercer expedición en África Ecuatorial, tuve la oportunidad de preguntarle a los pigmeos si sabían de una araña gigante, ¡y sabían! Hablaron de la J’ba Fofi, que es una gran araña. Describieron una araña de color café con abdomen púrpura. Crecen hasta tener patas de hasta 1.50 m. Estos arácnidos gigantes tejen una guarida llena de hojas similar a las cabañas pigmeas; y tejen una red circular(muy fuerte) entre dos árboles, con un hilo extendido a lo largo de un camino de caza.

Estas arañas gigantes devoran a los diminutos antílopes del bosque, aves y otros animales pequeños; y se dice que son extremadamente peligrosas, por no mencionar altamente venenosas. Estas arañas ponen huevos blancos en forma de cacahuete y los pigmeos tratan de evitarlas; pero pueden cazarlas. Estas arañas gigantes fueron alguna vez comunes, pero ahora son muy raras”.

Si bien el J’ba Fofi está documentada en el Folklore africano por siglos; otras regiones del mundo han sido escenario de encuentros con arácnidos de gran tamaño:

1942: PAPÚA,  NUEVA GUINEA

Un soldado australiano en el Camino Kokoda encontró una araña del tamaño de un perro; que vivía en una red de 3 m de largo. La describió con un cuerpo voluminoso, negra y peluda como una tarántula.

1948: Leesville, Lousiana; EE.UU

William Slaydon y sus nietos estaban caminando al norte de la autopista 171 rumbo a la iglesia cuando se detuvieron. Luego de escuchar ruidos en un arbusto, una araña del tamaño de una bañera emergió y cruzó el camino frente a ellos.

1969: BLACK HILLS, DAKOTA DEL SUR; EE.UU

Una mujer narró una historia similar de una araña gigante cruzando un camino remoto. La describió como un animal tan grande como para abarcar un carril del camino con sus patas.

1970: CAMBODIA

Un Boina Verde dijo que en una misión escuchó movimiento en el follaje frente a él. Creyendo que era un soldado del Viet Cong se preparó para disparar y se colocó sus anteojos de visión nocturna. Una arala tan “grande como un 4×4”, apareció a 3 m frente a él, desapareciendo rápidamente en el bosque.

Una historia en particular ‘famosa’ sobre arácnidos de gran tamaño, fue la que se empezó a difundir durante la campaña de EE.UU en Irak, en el año 2003. El mito que se difundió rápidamente a través de cartas cadena enviadas por correo; y que trataba sobre los encuentros de soldados estadounidenses con una araña tan monstruosa que parecía salida de una película de clase B:

La “araña camello” ni siquiera es una araña como tal.

Es también conocida como “escorpión de viento”, pero en realidad no es un escorpión o una araña, sino una especie de animal conocido como Solífugo. Estos animales son encontrados en varias regiones del mundo, no sólo en Oriente Medio; no son venenosas ni peligrosas para los seres humanos. Y si bien hay subespecies que pueden crecer al tamaño de la mano de un niño, no son riesgosos para cualquier cosa más grande que un insecto o una lagartija.

Los Solífugos tienen un número de más de 1.000 especies divididas en 153 géneros; y difieren de los escorpiones y arañas al tener la cabeza combinada con el torso; mientras que les falta el segmento posterior que forma la cola de los escoripiones. Los Solífugos habitan climas secos y se alimentan de artrópodos subterráneos y otros animales nocturnos; la mayoría mide entre 12 y 15 cm.

 

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