Entre las ciudades de Eptingen y Hagendorf en Suiza, se encuentra el túnel Belchen; el cual atraviesa el condado de Basel y Solothurn, y mide más de 3 km de largo. En enero de 1981 comenzaron a tenerse reportes de encuentros con la “Veisse Frau”, una anciana vestida de blanco que pedía aventón en una de las entradas del túnel, aunque en ciertas versiones de la historia incluso aparece repentinamente frente a los conductores y habla con ellos. Hay que aclarar que Belchen cuenta con varios fantasmas, y la Veisse Frau no es la primera en aparecer. Ese honor pertenece a un campista masculino que pide aventón y se desvanece al llegar a la mitad del túnel.

La leyenda de la Veisse Frau se origina el 6 de enero de 1981 cuando el tabloide Blick escribió un reportaje sobre los avistamientos de una mujer espectral en el túnel. A los pocos días, varios medios comenzaron a cubrir la noticia y la policía del condado de Basel fue inundada con llamadas de personas que decían haber visto a la aparición.

La racha de reportes aparentemente finalizó a mediados de ese año, tomando fuerza de nuevo en 1983 cuando el Baselbieter Sagen publicó la historia de un encuentro que tuvo lugar pocos días antes. La historia reza que dos mujeres que manejaban por la autopista de camino a Hagendorf vieron a una mujer de edad media vestida con ropas antiguas y caminando torpemente a lo largo del camino. Pensando que se trataba de alguien en problemas, se detuvieron para preguntarle que si se sentía mejor.

La mujer sin embargo, respondió únicamente: “No. Desafortunadamente. No, no estoy para nada bien. Algo realmente terrible va a suceder, algo muy desagradable”. Al hacer esto, la mujer desapareció en el aire ante la mirada perpleja de las jóvenes.

Otros espíritus de las cercanías del túnel fueron reportados por el Baselbieter Sagen, mencionando en particular “La Dama del Castillo Heidegg”, “la doncella montada en la cabra” y “La Mujer blanca de Zunzgen”. En la región de Laugelfingen aparecen una mujer con un vestido verde y una niña con un chaleco de cuero. En Basel, se vio a un hombre vestido de negro que profetizó un terremoto y un invierno difícil para después desaparecer.

 

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