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Los teóricos de la conspiración y apocalípticos cuando se ha tratado de advertir sobre eventos catastróficos en nuestro planeta, rápidamente fueron acusados de fomentar un alarmismo innecesario entre la población. Está también nuestro caso, cuando nuestro equipo ha publicado artículos o noticias relacionadas con profecías o investigaciones relacionadas con acontecimientos que podrían cambiar la vida tal cual la conocemos, los más escépticos nos tachaban de prensa sensacionalista, alarmistas, o como nos apoda el conocido portal financiero ElEconomista.es, el “blog del juicio de Dios”.
Lo hemos podido comprobar en nuestra publicación sobre el asteroide o cometa de unos 4 km de ancho que impactará contra la Tierra entre el 15 y 28 de septiembre de 2015, causando una nueva extinción masiva; en los últimos desastres naturales y el acercamiento de Nibiru; o las predicciones y profecías sobre la inminente inversión de los polos magnéticos de la Tierra.
¿Pero que ocurriría si los considerados importantes medios de comunicación informaran sobre un inminente evento apocalíptico? Esto es lo que ha ocurrido en EE.UU, después de que los principales medios de comunicación estadounidenses levantaran la alarma entre la población al asegurar que un megaterremoto sacudirá el noroeste del Pacífico, causando una devastación en Sacramento, Portland, Seattle y Tacoma, causando la pérdida de miles de vidas y obligando a millones de personas a desplazarse.
CASCADIA, DESTRUCCIÓN TOTAL
La predicción del día del juicio final en la costa Noroeste de los EE.UU se debe a una inminente ruptura de la zona de subducción de Cascadia, una línea de falla que se extiende aproximadamente 1.100 km de la costa del Noroeste del Pacífico de California, a través de Oregon y Washington, hasta la isla de Vancouver, en Canadá.
La ruptura de la zona de subducción, un cambio repentino en el deslizamiento o desplazamiento de una placa tectónica bajo otra debido a la tensión acumulada, podría causar el peor de los desastres naturales en la historia del continente de América del Norte, afectando a una superficie de 225.000 km cuadrados, desde Tacoma, Seattle y Portland a Sacramento, una región que viven cerca de 7 millones de personas.
Según Kathryn Schulz, periodista del New Yorker, FEMA estima que los grandes terremotos causados por la falla Cascadia ocurren una vez cada 240 años. El último gran terremoto se produjo en 1700, hace unos 300 años, por lo que estamos a las puertas de un nuevo gran terremoto de consecuencias apocalípticas. Los sismólogos estiman que el inminente terremoto podría tener una magnitud de hasta 9,2 y durará unos 4 minutos, lo que provocará un tsunami gigantesco que llegará a la costa 15 minutos después del terremoto.
Los expertos también apuntan al hecho de que mientras la mayoría de personas están familiarizadas con la Falla de San Andrés, todo el mundo desconoce la Falla Cascadia, que es una amenaza mayor. Según Schulz, la Falla de San Andrés puede desatar un terremoto de magnitud 8,2, mientras que la Falla de Cascadia puede desencadenar un terremoto de magnitud 9,2.
FEMA SE PREPARA
La Agencia Federal para la Gestión de Emergencias(FEMA) ya se está preparando para el peor de los escenarios, una respuesta que ha desatado un acalorado debate entre los conspiranoicos, quienes aseguran que el gobierno de los EE.UU es perfectamente conocedor de este evento desde hace mucho tiempo y que no han advertido a la población. Pero lo peor de todo es que FEMA tendría ya una fecha para el apocalíptico evento, el 6 de febrero de 2016 a las 09:41 de la mañana. En este último punto también hay que señalar que la propia FEMA ha informado de que esta fecha es simplemente una orientación para la planificación del inminente desastre.
Según las predicciones de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias, 13.000 personas perecerán y habrá 27.000 heridos por el megaterremoto y el posterior tsunami. El desastre también causará que más de un millón de personas deban abandonar sus hogares y sea necesario casi 3 millones de dólares para cubrir la necesidad de suministros de emergencia de alimentos y agua.
“La altura del tsunami variará con los contornos de la costa, de 6 m a más de 30 m”, según dice el extracto del plan de respuesta al terremoto de FEMA. “El tsunami se verá como todo el océano, elevado, mientras se acerca hacia la tierra. Tampoco será sólo de agua, no una vez que llegue a la costa. Será un diluvio de 5 pisos de camionetas, marcos de puertas, bloques de cemento, barcos de pesca y postes de electricidad, todos los elementos que una vez formaron parte de las ciudades costeras del Noroeste del Pacífico”.
Los efectos del devastador terremoto se aprecian mejor si los comparamos con las cifras de mortalidad de otros desastres naturales. Unas 3.000 personas murieron en 1906 en el terremoto de San Francisco, 2.000 personas por el huracán Katrina, y 300 personas por el huracán Sandy. En el terremoto y tsunami de Japón de 2011 murieron unas 15.000 personas, a pesar de que Japón estaba mucho más preparado para un evento de este tipo. FEMA también afirma que la cifra de muertos podría aumentar significativamente si el terremoto se produjera durante los meses de clima cálido, cuando los residentes y turistas visitan las zonas costeras del Noroeste del Pacífico.
Los expertos de FEMA están muy preocupados por el hecho de que toda la región no está preparada para afrontar un desastre inminente de esta envergadura. Los residentes tienen muy poca conciencia del peligro, y las estructuras civiles no fueron construidas para soportar un gran terremoto. Pero cuando finalmente ocurra, el terremoto será precedido por una onda de compresión que sólo los animales detectarán. La gente se dará cuenta de que los animales tendrán un comportamiento muy extraño, sobre uno o dos minutos antes del gran terremoto.
PROFECÍAS BÍBLICAS
Y tampoco podían faltar los más apocalípticos, quienes aseguran que el desastre coincide con las profecías del fin de los tiempos. Al parecer Jesús predijo en el sermón del monte que habría un aumento de los terremotos antes de su regreso a la Tierra.
“Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”. Mateo: 24:7-8.
De nuevo nos encontramos a las puertas de un evento que puede cambiar la vida tal cual la conocemos, una catástrofe que causará miles de muertos y que podría afectar a otras partes de nuestro planeta. A esto le debemos sumar como los conspiranoicos aseguran que todos los campos FEMA repartidos por los EE.UU están preparados para albergar a los millones de refugiados a causa de este terremoto y que será el comienzo de la Ley Marcial.
Pero dejando aparte las teorías apocalípticas y conspirativas, es todo una realidad que nuestro frágil planeta parece estar entrando en un ciclo de cambio, donde los fenómenos naturales son cada vez más destructivos.
¿QUÉ CREES QUE OCURRIRÁ SI LA ZONA DE SUBDUCCIÓN DE CASCADIA CAUSA UN GRAN TERREMOTO EN UN FUTURO CERCANO? ¿ESTÁS PREPARADO?

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