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Cuando tenía 11 años, mi tío nos llevó a mi primo menor y a mí a un viaje de cacería en el bosque Shawnee, que es donde crecí gracias a que mi padre tuvo la inteligente idea de construir a 10 km de cualquier rastro de civilización.

Era temporada de venados y jamás le había disparado a un animal, así que era tanto excitante como aterrador.

Salimos a eso de las 03:30 de la mañana, cuando aún estaba oscuro. Pusimos 2 puntos de observación, uno para mí y otro para mi tío y mi primo. Así que ahí estaba yo, en medio de la oscuridad del bosque.

A las 04:30, me había cansado de esperar, así que bajé de mi punto de observación y comencé a caminar al interior del bosque; aprovechando que ya empezaba a clarear. No me preocupaba de lo que pudiese encontrar, considerando que llevaba un arma conmigo. Caminé por casi un km hasta llegar a un claro.

Todo lo que veía era pasto alto y una pila de hojas en el centro. Caminé al borde del claro, intentando ver si había algún río que pudiera seguir para encontrar algo que matar, cuando me di cuenta de que era un poco raro que hubiese una pila de hojas en medio de la nada. Al acercarme, vi que la pila parecía sumida de un lado.

Di unos cuantos pasos hacia la pila, y escuché algo que puedo describir como si alguien estuviera a punto de lanzar una flema. Entonces esta gigantesca criatura salió de la pila, medía como 2 m y medio y parecía un maldito Neanderthal; con pelo cubriéndole todo el cuerpo.

Claro que, cuando vi a esta maldita bestia colosal, me cagué en los pantalones y comencé a hiperventilarme. Di vuelta y corrí tan rápido como pude de regreso al puesto de observación; pero al mirar hacia atrás, vi que este tipo me estaba persiguiendo. Así que corrí y trepé a mi puesto de observación en casi 3 segundos. No me senté. Me quedé de pie y miré hacia abajo, esperando ver al hombre mono; pero no había nada que ver.

O se rindió, o me estaba acechando desde las sombras. De todos modos, no iba a volver a bajar sin artillería pesada o algo así; por lo que esperé en el puesto como una hora, hasta que dieron las 06:00 de la mañana y mi tío y mi primo regresaron a buscarme para volver a casa. Le conté lo que pasó.

Mi tío no me creyó, así que empezamos a caminar de vuelta a casa hasta que dijo que tenía que orinar. Dejó su rifle y a mi primo conmigo, y fue hacia unos arbustos. No tardó más de 5 minutos, cuando regresó… blanco como la nieve.

Según él, caminó hacia la autopista para orinar y en el camino vio a un ciervo justo al pie de una colina. Pensó en volver con su arma cuando, para su sorpresa, vio al hombre peludo corriendo y atacando al ciervo. Lo tomó por las astas y le sacudió la cabeza hasta que mi tío pudo escuchar el cuello rompiéndose.

El hombre mono tomó al ciervo por las patas traseras y desapareció en el bosque.

Pasó el tiempo, me mudé al crecer y vivo en una ciudad cercana llamada Carbondale. Bueno, hace unos meses decidí visitar mi vieja casa por puro ocio y caminar un rato por el bosque, para recordar los buenos tiempos que tuve de niño al correr por ahí y subir a los árboles.

Entonces, no les miento, escuché un grito que me heló la sangre. Era el sonido más horrible que había escuchado hasta ahora, como una caricatura grotesca del grito de un hombre. Regresé corriendo a mi auto y desde entonces no he vuelto a esos bosques.

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