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Los componentes de una aeronave deben ser inspeccionados minuciosamente para ver si requiere de algún cambio o trabajo urgente y un punto importante sobre esto es el mantenimiento de los motores.

Por eso los ingenieros de mantenimiento deben ser muy profesionales al escudriñar todas y cada una de las piezas de un motor, ya que si algo llega a ser pasado por alto las consecuencias pueden llegarse a pagar muy caro.

Pero igual de importante es el tener los equipos de inspección adecuados para poder detectar fallas potenciales, al mismo tiempo la capacitación de quienes deben operar  esos equipos es importante, no serviría de nada tener equipos avanzados si quienes los van a usar no saben cómo operarlos.

Aquí se combinaron dos de estos casos, la falta de equipos adecuados, y la deficiente política de mantenimiento de una aerolínea grande, hoy tenemos los detalles del grave incidente del vuelo 1288 de Delta Airlines.

Es la tarde del 6 de julio de 1996, estamos en el aeropuerto regional de Pensacola, en Escambia County, Florida; se respira el ambiente pre-olímpico, debido a que faltan 12 días para los famosos Juegos Olímpicos N° 100, el cual se iba a desarrollar en Atlanta, en pistas y a punto de hacer su carrera de despegue se halla un McDonnell Douglas MD-88 perteneciente a la Delta Airlines, su matrícula es la N927DA y va a cubrir el vuelo 1288 con destino al aeropuerto internacional de Hartsfield-Jackson, en Atlanta, Georgia, se trata de un vuelo doméstico de corto alcance.

A bordo del aparato se hallan 137 pasajeros a bordo, quienes irán atendidos por los 3 sobrecargos que van a bordo y al frente de los mandos se halla la dotación normal de piloto y copiloto, de quienes no se sabe los nombres, y otro Capitán de la Delta que no estaba de turno, a las 02:23 CDT(Central Time Zone), el vuelo 1288 recibe la autorización para despegue y los pilotos ponen a toda potencia los motores Pratt & Whitney JT8D-219 para comenzar la carrera de despegue.

En un momento dado todo parecía rutinario, pero al llegar a los 40 nudos, sucedió algo que estremeció a todos a bordo, se oyó una explosión, los pilotos oyeron aquello y pensando que quizá un neumático hubiese reventado ambos pilotos empiezan las maniobras de frenado para detener al avión, no era necesario usar los reversores y los spoilers ya que aún había pista por delante, por eso se decidieron a abortar el despegue y de inmediato tratan de contactar a la torre de control para informar que abortaban el despegue, pero se dan cuenta de que la cabina perdió la energía y que es imposible comunicarse.

Tras unos minutos, logran activar el APU(Auxiliary Power Unit o Unidad de Potencia Auxiliar) para recibir energía de emergencia y se contactan con la torre de Pensacola para declarar una emergencia, de hecho, uno de los operadores de la torre de control sabía exactamente lo que había pasado y les notifica a los pilotos que tenían un incendio en su motor izquierdo, ante esto, el Capitán decide quedarse allí en espera de los equipos de rescate que ya iban a toda máquina a sofocar el incendio.

Mientras tanto, el Capitán que no estaba de turno y el Primer Oficial decidieron salir a ver cómo estaban los pasajeros y se encontraron con una escena inesperada, un enorme hoyo en el fuselaje, pasajeros heridos y asustados, restos del motor en toda la cabina, sonidos atronadores que provenían del motor izquierdo, aquello parecía una escena sacada de una película de horror.

Además, notaron que las azafatas habían comenzado el proceso de evacuación, la mitad de los pasajeros que iban a bordo ya habían evacuado el aparato por medio de los toboganes inflables para estos casos, pero dado que el motor del lado izquierdo aún estaba en marcha a pesar de los daños el Primer Oficial hace detener la evacuación por ese lado debido al peligro que representaba el motor.

Después de evaluar la situación, los dos hombres le avisan al piloto que pare los motores y notifique a la torre de control que requieren de servicios de emergencia médica, además de un par de escaleras portables para desembarcar a los pasajeros heridos -las cuales tardaron alrededor de 25 minutos en llegar-, petición que fue recibida a las 02:27 PM CDT y posteriormente ejecutada.

Cuando por fin los bomberos extinguen las llamas del motor y evacuan a todos los ocupantes, entran al avión y se hallan con que 2 pasajeros, Anita L. Saxton y su hijo Nola Saxton, de 39 y 12 años respectivamente, estaban en los asientos A y C de la fila 37 del avión, habían sido alcanzados por la metralla que lanzó el motor izquierdo al momento de la explosión, sus lesiones fueron tan graves y extensas que murieron casi al instante, sus otros dos hijos, Derek Saxton y Spencer Saxton, de 15 y 9 años pudieron escapar ilesos, estaban regresando a casa en Scottville, Michigan.

Al final de la jornada se contabilizaron 2 muertos y 5 heridos leves, incluyendo una bebé de 3 meses.

Las investigaciones se llevaron a cabo por la National Transportation Safety Board(NTSB) y se concentraron en por qué un despegue que debía ser rutinario terminó en desastre, y no tardaron en hallar al culpable, éste era el ventilador de disco del motor número 1, este disco se había partido y los pedazos resultantes hicieron que el motor explotara, pero la pregunta clave era: ¿cómo se fracturó ese disco?

Examinando con más cuidado se hallaron con que ese disco ya tenía impurezas desde su fabricación, un pequeñísimo hueco que con el movimiento del disco al trabajar se fue haciendo más grande hasta convertirse en una microfractura y llegar al punto de quiebre en plena carrera de despegue, y lo más irónico de esto es que hace semanas atrás se le había dado mantenimiento preventivo a ese motor y a sus piezas y por alguna razón no fue detectada esa microfractura.

Esto fue corroborado por el Primer Oficial, quien declaró que durante la inspección previa al despegue notó que estaba cayendo varias gotas de aceite del motor izquierdo y que faltaban un par de remaches en el ala izquierda, cuando al piloto se le preguntó por esto, dijo que estaba al tanto de esto, pero consideró que no era lo suficientemente grave como para cancelar el vuelo y que la aeronave estaba en condiciones para volar, pero que no le informó a mantenimiento sobre esto, aquello fue un error de apreciación por el hecho de que si hubiese avisado sobre esto con anticipación, al menos la aerolínea pudo haber conseguido otro avión de la flota para hacer el vuelo de vuelta a Atlanta o hasta incluso, reubicar a los pasajeros en otro vuelo, cosa que desafortunadamente no fue así en este caso.

A las finales, los investigadores concluyeron que a pesar que el piloto cometió un error de apreciación con la decisión de continuar con el vuelo programado, la culpa la tenía la sección de mantenimiento de la Delta Airlines por el hecho de que el mantenimiento de ese motor en particular fue realizado de manera deficiente y que se debió detectar ese problema de las microfracturas.

Tanto la NTSB como la FAA(Federal Aviation Administration o Administración Federal de Aviación) también recomendaron a la McDonnell Douglas y a Pratt & Whitney que reconfigurara los motores para evitar que sucedan ese tipo de incidentes en el futuro.

Hasta la fecha, Delta sigue volando la ruta Pensacola-Atlanta, a pesar de que el número de vuelo DL1288 es usado actualmente en la ruta Atlanta-Fort Lauderdale.

Y en cuanto al avión, éste fue reparado después del incidente, se sabe que aún vuela.

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