ELIZABETH SHORT, EL CASO DE LA DALIA NEGRA

Elizabeth Short, nacida en Boston, fue una mujer de humildes orígenes y que conoció la desgracia desde muy joven, siendo abandonada por su padre(junto con sus 4 hermanas) en 1930. Cuando cumplió los 19 decide marcharse a vivir con su padre, con quien se mudará a Los Ángeles en 1943, pero la relación entre ambos es muy tensa y Elizabeth se marcha tras una fuerte discusión entre ambos. Su vida transcurrirá durante un tiempo entre trabajos eventuales y retornos a Massachusetts a ahorrar dinero trabajando como camarera. Tras 2 matrimonios fallidos, Elizabeth Short pasará sus últimos 6 meses de vida viviendo en diferentes apartamentos, hoteles y pisos, no quedándose en ningún lugar por un periodo superior a 2 semanas.

El 15 de enero de 1947 aparece el cuerpo de Elizabeth Short en un descampado de Leimert Park(Los Ángeles), y es descubierto por Betty Bersinger y su hija de 3 años mientras ambas daban un paseo. Lo más terrible del caso es la forma en que estaba el cuerpo de la desafortunada Elizabeth, seccionado por la cintura, completamente drenada su sangre y con un profundo corte desde un lado a otro de la boca, en una macabra mueca. Además de esto, se podía deducir que en aquella escena había mucho de preparación, ya que el cuerpo había sido lavado y puesto de manera que sus brazos quedasen en ángulo recto, además de que se le habían extraído el corazón, los intestinos y el bazo. Hay otros detalles sobre el estado del cuerpo que ahorraremos por sensibilidad.

Durante el 23 de enero de 1947, el presunto asesino llamó al director del rotatario Los Angeles Examiner, explicando que no estaba satisfecho por el seguimiento que los medios estaban dando al caso de Elizabeth Short, y para demostrar que él era el autor, se comprometió a enviar algunos efectos personales de la víctima a la dirección del periódico. Y así lo hizo, ya que al siguiente día llegaron a la editorial algunos documentos personales de Short, tales como su certificado de nacimiento, su DNI e incluso una libreta de direcciones, que llevaba en su portada el nombre de Mark Hansen. Debido a que Hansen fue la última persona en ver con vida a Elizabeth, pasó a ser el principal sospechoso de la investigación policial.

El supuesto autor continuó su comunicación con el periódico, y comenzó a firmar sus cartas como el Vengador de la Dalia Negra. Un obstáculo con el que se topó la policía fue que, debido a la publicidad que recibía el caso, decenas de personas comenzaron a llamar a la policía asegurando saber quien era el asesino, la totalidad eran indicios falsos y mientras tanto el autor real seguía sin aparecer.

Sea como fuere, la investigación del caso de la Dalia Negra nunca llegó a detener al responsable de tan atroz crimen y su identidad sigue siendo un misterio sin resolver, y se ha culpado de ello a la mala relación entre policías y periodistas, aunque en el caso de éstos últimos, se les acusó de retener información vital ya que ellos tenían contacto directo con el asesino y no daban su información a conocer para poder asegurarse la “exclusiva”.

También se les acusó de manipular la realidad para hacer ver que Short fue simplemente una víctima de su estilo de vida decadente y lleno de vicios, cuando lo cierto es que Elizabeth no bebía ni fumaba, y mucho menos frecuentaba las salas de juego. Lo cierto es que la prensa no fue justa con la víctima de un crimen brutal, y la policía jamás llegó a detener al autor real de uno de los crímenes más famosos de la historia de EE.UU.

 

LAS ESQUIVAS LUCES MIN MIN DE AUSTRALIA

En el este de Australia son frecuentes las narraciones que hablan de una luz difusa que parece sobrevolar el horizonte, y no son un fenómeno reciente sino que estas historias se remontan a antiguos mitos del folclore aborigen, previos a la llegada de los colonizadores. Estas esquivas y misteriosas manifestaciones han sido bautizadas como luces Min Min, y todavía hoy su causa y naturaleza continúan siendo un misterio por resolver.

Los indígenas australianos afirman que el número de avistamientos se ha multiplicado en los últimos tiempos, en relación directa con la mayor afluencia de extranjeros en la región. También cuentan que ningún hombre que trate de alcanzar una de ellas volverá con vida.

Las Min Min pueden manifestarse de dos maneras, en primer lugar como una luz en forma de disco que parece seguirnos y en segundo lugar como un destello que aparece y desaparece caprichosamente, siempre flotando sobre la línea del horizonte. Suelen ser de un color blanquecino, aunque en ocasiones pueden variar de color entre el rojo y el verde. La intensidad de su brillo puede ser apenas perceptible o llegar a iluminar el suelo que tienen debajo, haciendo que los objetos proyecten sombras nítidas.

Una de las teorías que se barajan es la de la bioluminiscencia, explicándose este fenómeno como un enjambre de insectos que, al contaminarse con unos hongos específicos de la región, adquieren esta luz química. Otra de ellas es la de fenómenos de refracción de la luz del tipo Fata Morgana, cuyo nombre procede de la hermana del legendario Rey Arturo por su naturaleza voluble. Esto se produce por el contraste entre el aire frío y el caliente en momentos de calma, y es el aire frío el que crea una especie de lupa que crea una imagen invertida, siendo muy habitual en zonas como la costa meridional de Sicilia o la gélida Antártida.

 

 

 

EL EMPLAZAMIENTO DEL ARCA DE LA ALIANZA

¿Fue un objeto real la misteriosa Arca de la Alianza? Este objeto es mencionado en diversas ocasiones en los 5 primeros libros de la Biblia, y según un estudio reciente de Baruch Halpern(Universidad de California), estas referencias parecen apuntar a un objeto real más que a una mera metáfora(como ocurre también con el Santo Grial), y hay quien sostiene que no sólo fue real, sino que aún existe y está custodiada por alguna hermandad o grupo religioso que la mantiene lejos de los ojos de la mayoría.

Las Sagradas Escrituras nos hablan de un gran cajón elaborado en madera de acacia y recubierta de oro, en la cual se guardaban las tablas con los Diez Mandamientos que Moisés recibió de Dios en la cima del Monte Sinaí. Estaba adornada con 2 querubines enfrentados en la parte superior y sus alas desplegadas formando una especie de asiento o trono. Muchos creen que el propio Dios estuvo sentado en este trono, lo cual explicaría las misteriosas cualidades que se le atribuyen.

El Arca desaparece cuando los babilonios toman Jerusalén y la arrasan, saqueando el templo donde era custodiada y llevándosela consigo, después de lo cual sólo nos quedan teorías.

Una de las más aceptadas es la de que cayó en manos de un Faraón de Egipto, aunque hay quien sostiene que fue escondida antes de que los babilonios asolasen Jerusalén y también que pudo ser robada por un príncipe etíope. Otra posibilidad es que fuese destruida durante el saqueo, pero desgraciadamente no podemos asegurar que fue lo que ocurrió en realidad.

La Iglesia Ortodoxa de Etiopía tiene su propia versión de los hechos, según los cuales el Arca se encuentra actualmente a buen recaudo en la ciudad de Aksum, en una capilla en las proximidades del Templo de Santa María de Sión. Según ellos, el Arca fue transportada hasta Etiopía por el hijo de Salomón y la reina de Saba, Menelik I. Para los etíopes el Arca forma parte fundamental de su folclore, tanto que durante la celebración de su Epifanía los sacerdotes ponen sobre sus cabezas las llamadas “tabot”, réplicas de las Tablas de Moisés con los Mandamientos.

 

LADY BABUSHKA Y EL ASESINATO DE JOHN FITZGERALD KENNEDY

Existen muchos misterios alrededor del asesinato del Presidente John F. Kennedy, tanto los motivos como el número de tiradores o personas implicadas, pero uno de los puntos que sigue generando preguntas es la misteriosa identidad de una mujer bautizada como Lady Babushka(por el pañuelo que le cubría la cabeza al estilo ruso y su vestuario aparentemente anticuado que incluía una gabardina), y que según se piensa podría tener imágenes inéditas del crimen o incluso pertenecer al grupo de personas que lo organizaron.

Algunos testigos afirmaron que esta misteriosa mujer poseía una cámara de buena calidad, motivo que ha llevado a muchos a especular sobre la calidad de las imágenes que pudo tomar, ya que se encontraba muy cerca del Presidente en sus últimos momentos. El caso es que cuando se realizaron los disparos, Lady Babushka no sólo no huyó o se tiró al suelo para protegerse, sino que continuó grabando la escena con un aplomo poco apropiado para el momento tan caótico. Además, corrió un trecho junto con los policías para poder conseguir más imágenes con su cámara; lejos de parecer alertada o asustada, Lady Babushka sólo se ocupaba de grabar la escena con el mayor detalle posible.

Una vez que Lady Babushka llegó hasta la calle Elm abandonó el escenario del crimen para no volver a aparecer jamás, pese a los reiterados intentos de la policía por identificarla y revisar el material que hubiese podido grabar con su cámara, en busca de pistas o pruebas que les ayudasen a esclarecer los hechos.

No son pocos los que aseguran que sus imágenes puedan ser con diferencia las mejores del asesinato de Kennedy, y que quizá el FBI llegase a identificarla y después a requisar y guardar bajo llave sus grabaciones. Según algunos partidarios de la teoría de la conspiración, esta mujer habría sido coaccionada para no revelar información sobre el tema, obligada bajo amenaza a no revelar jamás su identidad. Otra posibilidad es que efectivamente lograse escapar del cerco policial y no hubiese difundido el material por miedo a represalias.

Sea como fuere, la identidad real de Lady Babushka ha sido objeto de innumerables preguntas sin respuesta, e incluso se dio el caso de una mujer llamada Beverly Oliver que aseguraba ser la misteriosa mujer del pañuelo, y afirmó que 2 agentes del FBI le habían requisado tanto la cámara como la película original. También dijo conocer a Jack Ruby, dueño de un local cercano, quien le presentó a Lee Harvey Oswald(Jack Ruby mató a Oswald antes de que éste pudiese ser juzgado por el asesinato de Kennedy, terminando con la posibilidad de esclarecer algo).

Estos testimonios le sirvieron para publicar un libro de moderado éxito sobre la conspiración, pero los investigadores oficiales la han descartado por contradicciones en sus testimonios.

 

EL MAR DEL DIABLO, DESAPARICIONES EN AGUAS DE JAPÓN

Desde hace más de un milenio los japoneses cuentan con su propio “Triángulo de las Bermudas”, una zona situada al sureste del país y en el que son más que frecuentes las desapariciones de barcos, desde pesqueros hasta acorazados e incluso aviones militares.

Este lugar es conocido por los marineros como el “Ma-no Umi” o “Mar del Diablo”, y durante mucho tiempo se atribuyeron estas desapariciones a la presencia de dragones y bestias marinas que hundían las embarcaciones. Se encuentra situado en los alrededores de la isla de Miyaque, a unos 100 km al sur de Tokio.

Son muchas las leyendas acerca del Mar del Diablo pero quizás la más popular sea la de un antiguo reino sumergido, un lugar en que el tiempo se detuvo en algún momento y que permanece eternamente bajo las aguas. También hay relatos sobre la aparición y desaparición de islotes, algunos de los cuales fueron cartografiados para no ser vueltos a encontrar jamás.

Otros testimonios nos hablan sobre fluctuaciones magnéticas en la zona y problemas con los sistemas de comunicación de los barcos. Innumerables son los informes sobre desapariciones en el Mar del Diablo, y pese a que muchos de ellos son fraudulentos o se han demostrado que no eran del todo exactos en sus detalles, aún continúan sin explicación otros tantos incidentes.

La única ocasión en que el gobierno de Japón tomó medidas para explicar las desapariciones fue en 1955, cuando financió una expedición científica a bordo de un barco llamado “Kaio Maru 5”. Desgraciadamente este proyecto terminó de forma fatídica cuando el barco se hundió en la zona, saldándose con la muerte de todos sus tripulantes. La investigación sobre el incidente concluyó que se había producido por causas naturales y debido a la gran actividad volcánica que se produce a 12 km de profundidad en la zona.